Details

Mohammed, de 13 años, dejó el colegio cuando su ciudad fue tomada por los extremistas. Él y su familia abandonaron el hogar e iniciaron un peligroso viaje de huida, hasta que econtraron algo de seguridad en un campo para personas desplazadas en el norte de Irak. La escuela que UNICEF apoya en ese campo le ha ayudado a recuperar la esperanza en tener el futuro de sus sueños.