Detalles

Cientos de niños, niñas y adolescentes son forzados a huir de la violencia en El Salvador, Guatemala y Honduras y se desplazan hacia distintos países de la región, incluido México, en búsqueda de protección. Ellas y ellos son refugiados y deben ser protegidos. La solidaridad de la población en los países de acogida es fundamental para que puedan reiniciar sus vidas.

Los y las, niños, niñas y adolescentes son frecuentemente blanco de la violencia por parte de pandillas conocidas como “maras”. El reclutamiento forzado de menores inicia a temprana edad. El negarse a formar parte de la mara o a colaborar con sus miembros es usualmente interpretado como un desafío a la autoridad o como motivo de desconfianza, y puede resultar en amenazas y actos de violencia dirigidos contra ellos e inclusive contra sus familiares.

La campaña #NiñezRefugiada fue creada en el marco del programa “Niños de la Paz” llevada a cabo por el ACNUR con el apoyo de la Comisión de Asuntos Humanitarios y Protección Civil de la Unión Europea (ECHO).