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Para ayudar entra en www.unicef.es/terremoto-ecuador
Unos 150.000 niños están afectados por el terremoto de 7,8 grados en la escala de Ritcher que golpeó Ecuador el pasado día 16, según las primeras estimaciones de UNICEF.
“Estamos trabajando contrarreloj para proteger a los niños de enfermedades y de otros riesgos habituales en emergencias como ésta”, dijo Grant Leaity, representante de UNICEF en Ecuador.
El seísmo ha provocado la destrucción de numerosas viviendas y edificios (805 destruidos y 608 dañados), el sistema de salud pública está en situación de emergencia y los alimentos y el agua escasean. Hay 146 escuelas dañadas o destruidas, lo cual ha afectado a 88.000 niños.

UNICEF está apoyando al gobierno de Ecuador para dar respuesta a las necesidades de la población afectada. Hasta el momento ha enviado 20.000 pastillas potabilizadoras para que los niños y sus familias puedan beber agua limpia, 4.500 mosquiteras y lonas de plástico. Además tres equipos de personal de UNICEF se han desplazado para operar en la región afectada (dos en Pedernales y uno en Esmeraldas). UNICEF está preparando el envío de kits de educación y escuelas temporales, y se está trabajando para reforzar el apoyo psicológico a los niños que están en los refugios habilitados por el gobierno.

En algunas de las áreas más afectadas los deslizamientos de tierras están dañando aún más las infraestructuras y dificultando el acceso de los equipos de asistencia y los suministros. Algunas ciudades siguen sin electricidad, y solo funciona el 40% de las líneas de comunicación.