Detalles

Peter vivía en una aldea nigeriana hasta que Boko Haram comenzó a sembrar el caos y el terror en su zona. Ahora vive en un campo donde hay casi 3.800 refugiados, entre ellos 100 niños no acompañados como él. Este campo recibe el apoyo de UNICEF y sus aliados para paliar el trauma, ayudar a reunir a estos niños con sus familias (si ello es posible) y para recibir una educación formal que les ayude en el futuro. Las heridas emocionales de Peter aún siguen abiertas, pero ahora hay un atisbo de esperanza en su futuro.